El COLOR en todos sus matices es lo que asombra a quien pisa por 1º vez la INDIA. Estas mujereres ataviadas con sus Saris multicolores se dirijen al Kumbhamela, en Hardiwar, al norte del Delhi, una concentración religiosa indú que acontece solo 1 vez cada 12 años. En ella se sumergiran en el sagrado rio Ganjes para limpiar su espiritu y el de sus familiares. Tambien celebrarán sus ritos junto con hombres, niños, ancianos…, los ritos del budismo agunos exclusivos para esta ocasión.
Lo riqueza, la vitalidad y la sensualidad de COLORES es, con diferencia, mucho mas profusa que en cualquier otro país que haya visitado antes. El color te impregna cada vez más conforme vas caminando por sus calles, y hablas con la gente, (en ingles o por signos), a menudo llenas a rebosar de personas de la mas diversas religiones, razas y costumbres, con mas prodigalidad que en cualquier otro pais o nacion unida del mundo. Es lo que te hace que sentir que giras y giras entre una especie de hechizos aromáticos, policíclicos como calendulas espirales que te envuelven, muy a menudo, por la intensidad de turbantes y saris multicolores, bici-taxis, autobuses derrochando decoración, motocarros (llamados Tuk-Tuk), coches y vacas. Estas sensaciones llenas de color saltan, corren, dan vueltas y salen materialmente de todos lados… en algunos casos como laberintos del que no sabes como salir…, aunque siempre, no preguntarme como, sales y casi siempre con caras sonrrientes, amables y a golpe de bocina, si vas en alguno de los multiples medio de locomocion que invaden las calles, caminos y carreteras.
(continuará)


























