• 11May
    Categories: Paisajes Comments: 5
    Rocas

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Canon EOS 5D Mark II
    Abertura f/ 20
    Velocidad 30 sec.
    Objetivo Canon EF 17-40mm f/4 L USM
    Longitud focal 27mm
    Modo Manual Medición Evaluativo
    ISO 50
    Calidad RAW
    Tripode, Filtros Lee de 9+6 degradados neutro y polarizador para alargar la exposición afectando fundamentalmente al cielo.

    Hace ya un tiempo que no he podido comentar ni publicar. Espero poder recuperar parte del tiempo. La fotografía y los amigos obtenidos a traves de la misma son para mi de un valor inmenso. Un saludo desde aqui a todos.

    Repecto de esta fotografía, ayer sabado salí a las 20,30 h de casa con intencion de fotografiar la luna llena que vi roja e inmnsa el día anterior. La luna no estaba…:) En su lugar me encontre con bruma, nubes y al final algo de lluvia. Estas rocas me compensaron.

  • 08Abr
    Categories: Viajes Comments: 11
    Cuadernos del Sahara VI: Noches en el desierto

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Canon EOS 5D Mark II
    Abertura f/ 3.5
    Velocidad 0,6
    Objetivo Canon EF 28-300mm f/3.5 -5.6 L IS USM
    Longitud focal 28mm
    Modo Manual Medición Evaluativo
    ISO 800
    Calidad RAW
    A pulso

    M’Hamid. La noche llegó por fin y con ella, en pleno desierto, se despertó Taragalte, un oasis desde donde partían y llegaban las caravanas de Tombouctou, a 52 jornadas de duro viaje tras atravesar el Sahara profundo.

    El oasis se llenó de suaves luces provenientes de las jaimas y los corros de las tribus del Sahara que bailaban, cantaban y atendían con su tradicional hospitalidad a los amigos y a los pocos extranjeros que por allí deambulábamos.  El colorido de las túnicas, alfombras, y cachivaches que se arremolinaban alrededor y dentro de las jaimas, y el humo de los fuegos donde asaban cordero imprimía al ambiente un carácter irreal, de ensoñación, de cuento de las 1001 noche….

    Nuestra llegada coincidió con la apertura del primer festival de Taragalte: “Sáhara y cultura en M’hamid-Ghizlane” en pleno desierto, con numerosas jaimas donde los artesanos de la cultura nómada exponían sus productos.

    “Empezamos la primera edición y estamos comprometidos a mejorar la calidad de este festival a través de los años, como una encrucijada para los entusiastas de la cultura y entorno del desierto”, dijo Halim Sbai, presidenta de la primera edición.

    Festival desierto y cultura del Africa Sahariana

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

  • 28Mar
    Categories: Viajes Comments: 14

    Las inmensas y doradas dunas del Sahara. Como un océano de olas, embravecido y congelado.

    Cuadernos del Sahara V

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Canon EOS 5D Mark II
    Abertura f9.0
    Velocidad 1/20
    Objetivo Canon EF 16-35mm f/2.8 L USM
    Longitud focal 40mm
    Modo Manual Medición Evaluativo
    ISO 100
    Calidad RAW
    Trípode

    Las doradas, atractivas pero peligrosas, (si no se va acompañado del guia adecuado), dunas del Sahara: ése era uno de los objetivos de nuestro periplo por el sur de Marruecos. Contemplarlas al amanecer y al atardecer, con sus formas sinuosas, suaves impresionan al viajero que se adentra por estas desérticas tierras. No siempre es fácil acceder y menos aún de fotografiar: el viento  y las tormentas de arena frecuentemente la hacen inaccesible, y la fina arena es un enemigo mortal para nuestras cámaras. Josep, Chavi y yo estuvimos a punto de perdernos su visión, pues las nubes, la lluvia y el viento nos acompañaron hasta las puertas del desierto. Sin embargo ante nuestra desesperanza Mahjoub nos convenció de que al atardecer era muy probable que el viento amainara. Y así fue. Con su Toyota Land Cruiser, en vez de camellos,  nos condujo por en medio de la nada, como si se guiara por el instinto, pues no había camino, solo arena, hasta la base de las impresionantes montañas de fina arena, en constante movimiento y cambio de formas. Allí con nuestras mochilas a la espalda y con la cámara y el trípode trepamos como pudimos hasta la cima, de la que consideramos la mas alta, para poder contemplar el inmenso e impresionante panorama. A pesar de que el viento había amainado bastante, todavía su presencia levantaba rachas de arena. El problema era, además del riesgo para las cámaras, el que no podíamos limpiar las lentes in situ salvó al riesgo de rallarlas. Aunque el precavido de Chavi me dejó un pincel era muy difícil luchar contra los granitos de fina arena. Para colmo había adaptado a mi objetivo el Kit para los filtros LEE que pretendía extrenar para aquella ocasión. He tenido que descartar muchas de las fotos tomadas.

    Desde que tenía 18 años me he sentido atraído por los viajes y travesías a lugares de difícil acceso, algunos lejanos y otros menos. He visitado numerosos Parques Nacionales, que sin ir más lejos, tenemos en nuestro país. He atravesado el océano Atlántico en un velero de 12 m, la inmensidad del océano con sus montañas de olas cambiantes es lo más parecido al desierto. He contemplado algunos hermosos paisajes del mundo, como las cataratas Victoria entre Zimbabue y Zambia, los bosques de lianas de Centroamérica, los frondosos paisajes de Mogotes en Cuba o las noches blancas en los fiordos islandeses. Sin embargo de todos estos lugares el desierto del Sahara despiertan mi una especial atracción. Es una tierra reseca, implacable y que nada sabe de facilidades. A pesar de ello, el ser humano la ha habitado desde hace milenios. Los senderos son apenas visibles pues el viento barre casi de inmediato las pisadas. A pesar de ello Mahjoub y sus ascendientes viven allí porque fue donde nacieron. Aceptan estrecheces y privaciones y muchos de ellos no conocen otra cosa. Lawrence escribió: “los usos de los beduinos eran duros hasta para los que habían crecido con ellos, y para los extraños terribles: una muerte en vida”. Sin embargo quien ha estado allí suele mantener en su fuero interno, el deseo más o menos fuerte, de volver. Estos lugares desérticos, al igual que los inmensos océanos tienen una magia especial difícil de igualar.

    Dunas B&W

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    El desierto del Sahara forma parte de la vasta zona árida que corre diagonalmente a través de todo el globo terráqueo, desde el Atlántico hasta Manchúria. Es el mayor de los desiertos del mundo. De ahí su nombre de Gran Desierto con que también se le suele designar. Del Atlántico al mar Rojo, comprendiendo parte de Egipto y aún de la inmediata Arabia, que es como su prolongación, el Gran Desierto vendría a medir más de 11 millones de kilómetros cuadrados, siendo mayor que toda Europa; pero reducido a sus verdaderos límites, esto es excluyendo la península arábiga, aún ocupa 9.065.000 de kilómetros cuadrados, extendiéndose unos 5000 km de Este a Oeste y 1500 De Norte a Sur. Sus límites son: Al Norte, limita con el Sur del Magreb, con las montañas del Atlas; al Este con el mar rojo; al Sur con Sudán, el recodo del Niger y Senegal, y al Oeste con el Océano Atlántico. Es un enorme foco de producción de calor y de absorción de vapor de agua, el cual, disuelto en la caldeada atmósfera, rara vez llega a condensarse. No siempre fue así, pues en épocas geológicas anteriores la zona húmeda se extendía bastante más al sur que actualmente. De hecho, nosotros atravesamos el llamado lago Iriki, hoy una vasta planicie árida donde el vehículo puede alcanzar 140 km/h como si de una anchísima autopista se tratase. Se extiende por los siguientes países, antaño sin fronteras y que hoy son Argelia, Túnez, Marruecos, Sahara occidental, Mauritania, Mali, Níger, Libia, Chad, Egipto y Sudán. En las faldas del Atlas Marroquí (Alto Atlas), sólo hay vegetación unos metros más allá del curso de los pobres ríos. Sin embargo, ésta tiene un verdor intenso que contrasta con la arena circundante. Se considera que el desierto Líbico es la zona más árida del Sahara. La ausencia de humedad es casi absoluta y sólo existen unos pocos oasis. El terreno lo constituyen eriales arenosos y grandes dunas que pueden superar los 122 m de altura. Excepto en los oasis, el desierto está prácticamente desprovisto de vegetación, si exceptuamos algunos arbustos espinosos atrofiados que crecen en el Sahara Occidental. Se han creado oasis artificiales tras perforar pozos de agua a más de 1.000 m de profundidad. El árbol predominante de los oasis es la palmera datilera, junto con alguna variedad de acacia.

    En algunas áreas del desierto viven gacelas y antílopes, así como chacales, zorros, tejones y hienas. En el desierto Líbico prácticamente no existe forma alguna de vida animal o vegetal.

    Aunque hoy el Sahara nos pueda parecer una gran barrera, no ha sido así a lo largo de la historia. El comercio transahariano empezó en el año 1000 a.C., cuando se atravesaba con bueyes, carros y carretas. Cartago dio nuevos impulsos al comercio en el siglo III a.C., y Roma introdujo el camello tres siglos más tarde. A partir del siglo VIII, coincidiendo con el apogeo del poder árabe, el comercio sahariano alcanzó gran importancia y llegó a su máxima expansión entre los siglos XIII y XVI; numerosas rutas cruzaban el desierto y unían los reinos africanos medievales y los imperios de Ghana, Songay, Kanem-Bornu y Hausa con los puertos del norte de África. Los principales productos comerciales eran el oro y los esclavos hacia el norte, y la sal (de las minas del Sahara), las conchas de cauri (la principal unidad monetaria) y las armas hacia el sur. Éstos constituían mercancías imprescindibles para los Estados, pero las caravanas también transportaban artículos de lujo: vestidos caros, pimienta, marfil, nuez moscada, artículos de cuero y, en el siglo XIX, plumas de avestruz. Se dirigían hacia el norte con destino a Europa. La marroquinería es original del norte de Nigeria, pero adoptó este nombre porque era exportada a todo el mundo a través de puertos marroquíes. Manufacturas de cobre, cuentas y otros artículos de ‘moda’ se dirigían hacia el sur. La llegada de los europeos a la costa oeste de África redujo el comercio del Sahara, aunque no desapareció del todo hasta bien entrado el siglo XIX.

    Las dunas se forman por la influencia del viento, que arrastra consigo las partes más finas de las rocas destruidas por la insolación y las arremolina en ondas de una de hasta 100 m; a veces avanzan lentamente en varias direcciones y dejan sepultados oasis y edificios enteros.

    Allí, a unos 20 km de Mhamid, prácticamente en la frontera entre Maruecos y Argelia pasamos  entre dunas un atardecer ventoso que nos dejó serias dudas sobre si nuestras cámaras fotográficas seguirían funcionando. Tanto las Canon de Josep y mía como la Nikon de Chavi pasaron la prueba y demostraron que podían resistir a la finísima arena del desierto.

    Foto Satelite

    Foto Satelite

  • 25Mar
    Categories: General Comments: 7
    Beduino

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Las nubes amenazadoras nos habían acompañado desde el amanecer, lo que nos había privado de la ansiada contemplación de la salida del sol en aquellas desérticas tierras. A cambio tuvimos la oportunidad de captar con nuestras cámaras un desierto poco frecuente: con lluvia lo que fue una gran celebración para nuestros guias y sus amigos. Continuamos nuestro viaje hacia Ouarzazate. Allí nos aprovisionamos de alimento, (fundamentalmente agua embotellada, absolutamente necesaria de llevar aquí). Mahjoub nos presentó a algunos amigos beduinos con los que compartimos un rato de charla en una especie de “arabfrenchspanglish”.

    Las tribus beduinas árabes (hilalíes), contribuyeron con su fuerza a la conquista del poder por parte de las distintas dinastías de sultans arabes. Las razones que llevaron a éstas a la conquistar el poder fueron fundamentalmente de naturaleza religiosa - ya no eran bereberes, sino árabes, incluso descendientes del profeta, y actuaban “en nombre de la pureza y de la unidad del Islam”.

    El nombre beduino proviene del idioma árabe badawi, que significa morador del desierto, bedu en lengua vulgar: allí donde no existe población fija, es decir, el desierto. Se da el nombre de beduinos a los árabes nómadas que viven en los desiertos principalmente de Arabia Saudita, Siria, Jordania, Iraq e Israel. Son originarios de la península Arábiga. En el siglo VII, con las conquistas árabes, se expandieron por el norte de África. Los beduinos actuales están organizados en tribus que hablan el badawi, y se consideran descendientes del pueblo árabe. Las características de estas tribus de beduinos eran, además de la unión de la sangre, el sentido de la hospitalidad, el tener siempre presente el honor y el valor guerreros, y el aprecio a la poesía y a la elocuencia, facultades éstas que sirvieron como instrumentos en la “memoria colectiva” del pueblo árabe. Existen dos clases bien diferenciadas entre los beduinos: Los que se consideran a sí mismos “verdaderos beduinos” son pastores nómadas y eran famosos por sus caravanas cruzando los desiertos. Se dedican al comercio. Los fellahin son agricultores y se han hecho sedentarios; viven al borde del desierto. Ha aparecido una tercera clase de beduinos, semi-nómadas.

    Su hogar son las tiendas bajas, de forma rectangular. Una parte de la tienda es para los hombres y los invitados, la otra es para las mujeres y niños.

    Su vestimenta es mui caracteristica, con una tunica de lino, o algodon y turbantes que le protegen la cabeza y el rostro del viento y la arena.

    Mahjoub, sus amigos y hermano siempre portan este turbante característico. A diferencia de ellos los bereberes, habitantes aborigenes del Magreb utilizan túnica con capucha.

  • 20Mar
    Categories: Viajes Comments: 6
    Cuaderno de viaje al desierto del Sahara. III

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara Canon EOS-5D Mark II
    Abertura f3.5
    Velocidad 1/25sg
    Objetivo Canon EF 16-35/2,8 L IS USM.
    Longitud focal 35mm
    Modo Manual
    Medición Evaluativo
    ISO 100
    Calidad RAW
    Panorámicade 3 toma. Aplicación PTGui pro

    Artículos relacionados

    Hay momentos a lo largo de nuestra existencia que se nos quedan grabados y se quedan ahí casi de forma permanente como si el tiempo no pasara. Aquella vez que abrazaste por primera vez a tu primera novia, cuando vistes recién nacido a tu primer hijo,…

    Este es para mí uno de esos momentos. Habíamos subido aquella nuestra primera mañana a lo alto del cerro por donde se desparrama la antiquísima y misteriosa ciudad de  Ait Ben Haddou. El hecho de que fueran las primeras horas de aquel amanecer nublado, todo en silencio y solitario, imprimía cierta sensación de encantamiento, que Mahjoub con su vestimenta medieval de arabe beduino resaltaba aún más. Mahjoub era el mago que nos transportaba a otro mundo, casi a otra época, como si casi durante siglos hubiera preservado un pasado, guardado y atesorado para que nosotros pudiéramos verlo y tocarlo. Desde la plataforma elevada del Torreón que preside la fortaleza contemplábamos la Kasbah, el río a sus pies como un anillo rodeándola y un frondoso verdor que contrastaba con los distintos tonos de marrónes que componen la mayoría de la visión que teníamos delante nuestra. Y al mismo tiempo nos sorprendía el Atlas nevado a nuestra espalda. En aquellos silencios, que aparecían con excesiva frecuencia, la figura de Mahjoub se hacía omnipresente con el altivo orgullo de un árabe beduino.

    Como más tarde me narró, él pertenecía a un pueblo nómada proveniente de la península arábiga, que por regla general algunos de ellos consideran conquistadores y civilizadores de los primitivos habitantes del Magreb: los bereberes, o aborígenes de estas tierras que pisamos.

    Sin embargo los bereberes constituyen el poblamiento más antiguo del Magreb.  A lo largo de los siglos, las poblaciones indígenas sufrieron sucesivas colonizaciones: los púnicos (del siglo XI a. C. hasta el 146 a.C., año en que Cartago fue destruida); luego romanos (desde el 146 a.C. hasta la llegada de los musulmanes en el 647), con posible presencia de vándalos (s.V) y bizantinos (s.VI).

    Los bereberes recibieron múltiples influencias culturales y civilizadoras al entrar en contacto con ellos, fundamentalmente de los árabes nómadas, los antepasados de Mahjoub.

    En el largo y terrible duelo entre Cartago y Roma (las guerras púnicas) los reyes bereberes oscilaron de una a otra potencia, luchando por no ser absorbidos.

    La romanización fue intensa en ciertas zonas como las costas mediterránea (Rusaddir, Tamuda, Ceuta) y atlántica, entre Tánger y Sala (Rabat-Salé), ciertos valles productivos agrícolamente: Lukos (Lixus),Martil (Tamuda) y Sebú (Banasa), y, sobre todo, la región del Zerhun (Volúbilis). Las montañas y las mesetas se resistirán a la penetración de los modos de hacer romanos y servirán de refugio a las tribus hostiles bereberes (Rif, Atlas, Yebala). Existían dos grandes grupos sociales: el urbano, formado por ciudadanos romanos y esclavos, y el rural, compuesto por esclavos y por bereberes.

    Podríamos decir que en este período existen en Marruecos tres zonas diferenciadas:
        el desierto, donde se han refugiado las tribus bereberes nómadas frente a los conquistadores.
        el Marruecos medio, donde aparecen principados bereberes, moros, que aunque fragmentados y divididos, van recuperando pacientemente el territorio; reconocen la soberanía teórica del Imperio Romano y sus sucesores, pero están en permanente insurrección. El más importante está en torno a Volúbilis.
        El Marruecos conquistado, romanizado, al Norte.

    LA CONQUISTA de los arabes musulmanes en el 647, se conoce aún muy mal cómo se realizó. Fué todo un cambio cultural y religioso, que afectó a todos los aspectos de la vida del territorio, y que se ha dado en llamar “islamización”. Este término conlleva tanto el hecho de la conquista militar como el del proceso religioso y cultural, que llevó a la conversión de los habitantes del Magreb al islamismo. Tanto uno como otro de estos dos aspectos, no fue nada fácil ni tan rápido como en otros lugares.

    La primera característica de la conquista militar será su lentitud y dificultad para llevarlo a cabo frente a la resistencia bereber.

    Desde la llegada de los primeros grupos armados árabes hasta la integración del Magreb en el Imperio Árabe pasarán cerca de cincuenta años. Pero incluso después las dificultades continúan: revueltas y enfrentamientos, ya dentro de una misma religión, la musulmana, pero con problemas y conflictos de raíz social y económica entre los conquistadores y la población autóctona bereber. La conquista, por tanto, no resultó fácil; los árabes encuentran un territorio dividido: tribus, federaciones de tribus, pequeños reinos.

    La unidad territorial de la época romana ha desaparecido; la  unidad religiosa también: en los campos, la población es pagana, subsistiendo el cristianismo en las ciudades. Esta falta de unidad impide una incorporación rápida al mundo islámico: será necesario reducir tribu por tribu, además de acabar con la resistencia de los residuos del Imperio Bizantino.

    Tras aislar a los bereberes de los bizantinos y llevar a cabo una inteligente política de atracción de algunas tribus, consiguen incorporar al mundo árabe en primer lugar a los habitantes de las ciudades, que ven en los ejércitos de árabes una garantía de estabilidad para sus ocupaciones, el comercio y la artesanía. Además, los árabes no exigirán impuestos más gravosos que los romanos o los bizantinos; esto será decisivo.

    El procedimiento de los árabes, bajo la dirección de un tal Musa, para definitivamente controlar y convertir a los bereberes es duro y expeditivo: saqueos, castigos ejemplares a las tribus más rebeldes, exigencia de rehenes, hijos de los familiares más notables. Estos jóvenes serán educados en el Islam, y una vez devueltos a su tribu, servirán de vehículo de transmisión del nuevo credo religioso. En segundo lugar, las tribus bereberes serán enroladas en el ejército, canalizando de este modo su belicosidad. La rápida conquista de España - principios del siglo VIII - facilitará esta integración, a la vez militar, religiosa y política.

    Y…., tras rememorar todo ello, cuya lectura había llevado a cabo la noche anterior, fijé mi vista de nuevo en un descendiente de los conquistadores árabes, que se encontraba sentado junto al torreón la  de la Kasbah de Ait Ben Haddou, nuestro amable guía beduino y “mago” que nos trasladaba, como por un embrujo, a otra época.

    Kasbah de Ait Ben Haddou

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

  • 11Mar
    Categories: Paisajes, Viajes Comments: 7
    Kasbah de Ait Ben Haddou con el Atlas nevado al fondo
    Cuaderno de viaje al desierto del Sahara. II

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    No podría explicar muy bien porqué me atrae tanto Marruecos, especialmente el sur profundo entre Marrakech, el Alto Atlas, con muchas de sus cumbres nevadas y el desierto del Sahara. La población es mas amable y sencilla y se produce menos “acoso” al viajero que en otros lugares, principalmente en las grandes ciudades.

    Ese, nuestro 2º día, estábamos dispuesto a las 6,30 a.m. para comenzar nuestro periplo por la ruta de hacia el desierto y poder fotografiar el amanecer en la famosa Kasbah  de Ait Benhaddou. Esta ciudadela medieval nos encandiló y sorprendió como un autentico lugar perdido en el tiempo. Nos habíamos trasladado de golpe a otra época, siempre con la presencia no menos autentica de nuestros guías beduinos Mahjoub y Mouloud ataviados con sus túnicas tradicinales y Mahjoub con su turbante negro para protegerse del viento y de la arena del desierto.

    Coronando un risco de unos cien metros de altura, la antiquísima fortaleza de Ait-Benhaddou aparece en el paisaje desértico como un espejismo. La huella para llegar hasta él asciende desde un río, la mayor parte del año seco, pero que a veces, y esta era una de ellas, con las crecidas por las lluvias había renacido, cobrado vida e insuflándola a los cultivos y la flora que se desarrolla a su alrededor.

    La Kasbah de Ait Benhaddou, es una especie de castillo de arena ribeteado por palmerales. Ha sido reconocida por su extraordinaria belleza con el merecido titulo de “Patrimonio de la Humanidad”.

    El complejo de barro y piedras está rodeado por una muralla con monumentales puertas, y dentro de ella hay varias estancias y edificios muy antiguos y bellamente decorados y algunos restaurados por las los directores de cine que tomaron este sitio como escenario para sus obras, la última que tuvo repercusión fue “Gladiator” con su pequeño circo romano alrededor. Pero tambien se han rodado “Indiana Jhons”, y películas como Lawrence de Arabia, Diamant Nilo, etc.

    Ait Benhaddou se hizo fuerte y poderosa en el período de las caravanas comerciales que llegaban desde el sur de África y necesariamente debían cruzar el Monte Atlas. Pero hoy es una ciudadela callada. No tiene nada que ver con otras ciudades de Marruecos. Su silencio al recorrer sus callejuelas y observar sus marrones edificios y ventanas me evoca el griterío de sus habitantes y las caravanas del pasado.

    Lo que mas me atrae de los viajes es ver paisajes y lugares que te hipnotizan y sorprenden. Y por supuesto tener la oportunidad de inmortalizarlo para nuestra memoria a través de la fotografía. Permanentemente nos encontramos con lugares que no sospechamos y que echaremos de menos mas adelante. Y por supuesto, personajes, que te encuentras por el camino y que no tendrás ocasión de verlos nunca mas, a los que recordaremos siempre y aún mas si tenemos la suerte de captarlos con nuestro ojo fotográfico.

  • 07Mar
    Categories: Viajes Comments: 6
    Cuaderno de viaje al desierto del Sahara. I

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version: Aeropuerto de Marrakesh

    Cuando por primera vez hablamos de adentrarnos en el desierto del Sahara, como un lugar sin igual para los amantes de la fotografía, nos encontrábamos mucho más al norte, en la helada Islandia. Mi buen amigo Josep Egea, Director y propietario de EVADIUM, se encontraba entonces muy cansado por el esfuerzo realizado y los trastornos de cambiar la noche por el día como para trasladarse mentalmente a un lugar en el que no había estado nunca. Sin embargo, su buen olfato hizo que aquella idea planteada en julio de 2008 fuese creciendo poco a poco y tomando forma, hasta que a finales de dicho año y tras recibir información detallada de otro buen amigo fotógrafo, Alexis de Villar, que ya se había pateado la zona, me comunicó su decisión de llevar a cabo una primera exploración al desierto del Sahara. Y así, poder comprobar in situ las alabanzas que yo previamente le había hecho sobre las localizaciones fotográficas del lugar.

    Como dijo alguien: el peor viaje es siempre aquel que no se emprende nunca.

    Otro magnífico fotógrafo, Chavi Nandez, decidió acompañarnos en la exploración partiendo dos días antes que nosotros en un vuelo a Marrakesh. Por fin llegó el ansiado día y Joseph y yo quedamos citados a las 8:30 en la terminal 1 del aeropuerto de Barajas. El vuelo Madrid/ Marrakesh lo realizaríamos con la compañía Easy Jet. El vuelo era realmente de “bajo coste” en la página web donde se publicitaba. No obstante, luego fueron añadiéndose otros conceptos que hacía que, aunque siguiese siendo barato, ya no lo era tanto. Resultó que ilusionado ambos con el viaje, nos pusimos en la cola, charlando intensamente sobre la aventura que nos esperaba. Resultó que esa ilusionante charla nos salió bastante cara, pues cuando llegamos al mostrador el empleado de la citada compañía, nos manifestó que vuelo ya estaba cerrado. Nos quedamos más fríos que en Islandia. Protestamos diciendo que no habían avisado ni por altavoz ni por otro mecanismo, pero la queja cayó en saco roto. Nos dirigimos sin resignarnos al mostrador de atención al usuario de Easy Jet y allí nos encontramos con otra larga cola de reclamantes por distintos y muy variadas razones. Por lo que sin pensarlo dos veces preguntamos por los próximos vuelos a Marrakesh y al fin pudimos coger dos de las tres últimas plazas en un vuelo de Iberia que salía una cuatro horas más tarde. La broma nos costó “unos cuantos” euros más. Llamamos a Chavi y al guía que nos esperaban para decirles que nos retrasaríamos en la llegada. De hecho, dimos por prácticamente perdido el día en lo que a fotografía y localizaciones se refería.

    Pero lo importante, fue que al fin salimos y llegamos a nuestro destino: el aeropuerto de Marrakesh. Allí nos esperaban pacientemente Chavi y 2 auténticos beduinos del desierto, “Maluk” y “Mershu”, (así los llamaré, dado que la difícil pronunciación árabe me hacía prácticamente imposible acercarme a una remota pronunciación de sus nombres) . Para ellos Marrakesh es una ciudad 800 o 700 km al norte de donde viven. Eran las seis de la tarde y nos acoplamos en un Toyota Land Cruiser para hacer parte del camino, (unos 200 km), atravesando la cordillera del bajo Atlas, cuyos puertos nevados intuimos , más que vimos, a través de las luces del coche en la noche y las numerosísimas curvas del trazado. Esa noche comimos nuestro primer cordero y Tagin, de los muchos que nos esperaban, en mitad del Atlas, en un pequeño pueblo del camino. Por fin sobre las 12 de la noche llegamos a las cercanías de la Kasbah de Ait ben Haddou declarada patrimonio de la humanidad.

    Cuaderno de viaje al desierto del Sahara. I

    Esta es la foto, de nuestro primer despertar el pasado día 26 febrero con nuestros amables y siempre atentos beduinos del desierto.

    (Continuará…)

  • 14Feb
    Categories: Paisajes Comments: 9
    Luces y sombras

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara:          Canon EOS 5D MKII
    Objetivo:        Canon EF 17-40mm f/4L USM
    Exposición:    1/800
    Apertura:        f/5.6
    Longitud focal: 40 mm
    ISO:                400
    Modo:             sin tripode (a pulso), por eso hube desubir la ISO y la velocidad.
    Calidad:         RAW

    Luces y Sombras en la Campiña Cordobesa. Dedicada a Juan Garcia Galvez con el tuve el placer de de compartir un dia y medio en la capital del antiguo Califato de Alandalus, junto a otros dos amigos. El sabado de mañana, tras un viernes donde comimos y cenamos autentica comida andaluza, nos llevo a una preciosa campiña. Que pena que estaba de barro hasta las tranca y no me atrevi a adentrarme, a diferencia Juan, con  lo que solo pude sacar pocas fotos. Como veis era un dia de preciosas y amedrantadoras nubes. El hecho es que girandonos de 90º/180º podiamos cotemplar el sol y trozos de cielo azul, con nubes menos amenazadoras. Esos dos arboles solitarios parecen mirarse hacerce compañia el uno al otro desde la distancia.

  • 12Feb
    Categories: Paisajes Comments: 5
    Naturaleza salvaje

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara Canon EOS-5D Mark II

    Abertura f18

    Velocidad 1.3 sg

    Objetivo Canon EF 28-300mm  f/3.5-5.6 L IS USM.

    Longitud focal 80mm

    Modo Manual

    Medición Evaluativo

    ISO 100

    Calidad RAW - Panorámica: 2 tomas verticales. Recorte al enderezar el horizonte.

    Estos peligrosos bajíos…. ,

    donde zozobraron numerosos navíos….

    Bajíos denominados Las Sirenas, en Cabo de Gata, por donde navegaron a sus anchas galeones y galeras piratas, corzos, y bajeles moros y cristianos y en donde muchos de ellos perecieron ante la fuerza de la naturaleza salvaje e indómita.

    These dangerous shoals …. Shoals called Las Sirenas, in Cabo de Gata, Spain

  • 08Feb
    Pasajera en transito

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara:          Canon EOS 30D
    Objetivo:        Canon EF 17-85
    Exposición:    1/25
    Apertura:        f/5.0
    Longitud focal: 40 mm
    ISO:                400
    Modo:        sin tripode (claro)
    Calidad:   JPEG

    A la llegada al aerodromo de Bulawayo, en Zimbabwe, (una pequeña pista y un edificio destartalado), esperando a que me recogieran, me llamó la atención esta pasajera en transito, y le pedí permiso para fotografiarla. No me firmó contratos de derechos de modelo:). Espero que no me reclame. (si la ve, claro…).

    PD. Intentando organizar mis archivos fotográficos digitales con Lightroom, vi esta foto y me ha venido inmediatamente a la mente las graves noticias de Zimbabwe donde Robert Mugabe está permitiendo que los casos de cólera superen ya los 60 mil, por lo que Naciones Unidas considera que la epidemia está totalmente fuera de control.

    En las últimas 24 horas se han registrado 1493 nuevos contagios con lo que se ha rebasado la cifra de 60 mil afectados y han muerto 69 personas por lo que el número total de fallecidos es ya de mas 3200.

    Zimbawe es un pais con una enorme riqueza y Mugabe fue en su dia un ejemplo de trancisión del régimen del Apartheid  de Cecil Rhodes, consiguiendo un gran prosperidad para el País. Hoy eso ya es historia y el octogenario se resiste a abandonar el poder, con un nivel de corrupción y de inflacción que supera “por hora casi el 1.200 por ciento”!! La inflación estimada es de 11.200.000% anual.Cerca de 7 millones de zimbawenses necesitan ayuda alimentaria de la ONU. La economía de Zimbawe sufre una crisis total desde el 2000 y está marcada por un hundimiento de la producción, una inflación que asciende a miles de millones por ciento y un desempleo que afecta al 94% de la población. Mi visita fué aproximadamente hace año y medio.

  • 06Feb
    Gargola

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara:          Canon EOS 5D Mark II
    Objetivo:        Canon EF 16-35/2.8 L USM.
    Exposición:    3 tomas  de 1/50 a 1/160 Hdrs
    Apertura:        f/22.0
    Longitud focal: 24 mm
    ISO:                400
    Modo:        Manual apoyada en el blacon
    Medición:    Puntual
    Calidad:    RAW

    Hace tres fines de semanas estuve en París y no me resistí a hacer esta famosa toma con mi nueva MKII. Estas gargolas demoniacas siempre me impresionaron, y mas en una catedral del medievo. Nunca he llegado a entender como en un templo católico, en una epoca tan religiosamente radical, en donde todavia se quemaban a los “herejes”, se permitió a los escultores y constructore de catedrales, representar imágenes del demonio presdiendo fachadas y asomandose al corazón de la ciudad. En este caso,…., a lo mejor es que Paris siempre ha conllevado la “tentación” y la vida “lujuriosa”?? ;)))).

  • 24Ene
    Categories: Paisajes Comments: 8
    Reflejos de luna II

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara:          Canon EOS 5D Mark II
    Objetivo:        Canon EF 16-35/2.8 L USM.
    Exposición:    30 segundos
    Apertura:        f/16.0
    Longitud focal: 35 mm
    ISO:                400
    Modo:        Manual con tripode
    Medición:    Puntual
    Calidad:    RAW

    Han sido casi 2 semanas de trabajo desde el ultimo post. He tenido la oportunidad de pasar 3 dias en Paris y por fin he aprovechado para sacar algunas fotos de las que ya selecionaré algunas.

    Mientras tanto, como comentaba en la ultima entrada, el 10 de enero, día anterior a la luna llena, con viento suave de poniente baje a la playa sobre las 19h, para probar la MKII en exposiciones largas nocturnas y ver el grado de ruido.  Os expongo dos, la 1ª con una exposición de 30 segundos, a ISO 400 y la 2ª  expuesta 0,05 seg y a ISO 1000. El cierre de la apertura en f/16 hace que la luna aparezca con destellos y en forma de etrella.

    Lo cierto es que los claros de luna son motivos relativamente faciles para evocaciones romanticas. Intenté un angulo donde la luna iluminara unos bajios que se mencionan en la novela de Perez Reverte “La Reina del Sur”, por cierto muy traicioneros para las lanchas de contrabando en noches sin luna,  que son cuando por logica trabajan .

    Por cierto el Modo de Imágenes en Directo (Live View Mode) que permite ver la escena en tiempo real en la pantalla LCD de la cámara es muy práctico pero el histograma no sirve para nada en la noche.

    Reflejos de luna I

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Exposición:        0,05 sec.
    Aperture:            f/4.5
    Longitud focal:  28 mm
    ISO:                   1000
    Calidad:             JPG

  • 12Ene
    Categories: Paisajes Comments: 8


    La Linea: Ciudad donde crecí. Gibraltar y  Ceuta, (Africa), al fondo.

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Antes de ayer sábado, 10 de enero coincidía en ser el día anterior a la luna llena más un poniente suave, prácticamente sin viento, y con una visibilidad que rondaba casi el 100%. Son esos escasos días del año en que no se por que razón óptica, pero parece como si hubiese una lupa en lo alto de Sierra Carbonera. No me había percatado todavía de esas circunstancias, pero la gran luna “casi” llena que se dibujaba, aún de día en el atardecer, me incitó a coger la cámara e irme a la playa a fotografiar sus estelas brillantes en el mar. Ya allí, anochecido, sobre las siete de la tarde y tras disparar varias fotos, (alguna expondré), quise hacer alguna en dirección al peñón de Gibraltar y fue cuando me percaté de las circunstancias meteorológicas antes dicha. Por ello, si dudarlo, me dirigí hacia el lugar por que el que tantas veces en mi vida había pasado, muchas sin cámara y más sin trípode, otras, las menos, con ella pero sin darse la conjunción de elementos que requiere esta foto nocturna, de larga exposición, (30 segundos), y que taaaaaaaantas ganas tenía de hacer.
    Su único valor es sentimental para mí, pero no quería quedarme sin compartirla con vosotros. Curiosamente la cuesta del Higuerón se ha convertido en una especie de larga serpiente blanca de neón con la cola roja. Pensé mañana volveré otra vez, si al ampliarlas veo algo que no me gusta, y para disparar desde el otro lado de la autovía con otra perspectiva,…., pero ayer el cielo se llenó de nubes negras, y cayo un chaparrón.

    Comentarios en Flickr

  • 07Ene
    Categories: General Comments: 4
    La okupa

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    La tarde del pasado 7 de diciembre visité las ya cerradas minas de oro de Rodalquilar, en Cabo de Gata (Almería). La última estuvo  en funcionamiento hasta 1966. De allí salia el Oro hacia el Banco de España. Durante mi recorrido por las fastasmagoricas instalaciones nos llevamos un susto de muerte, la okupa y yo, al toparnos por sorpresa. Al final hasta me dejo tomarle una foto.

    Al iniciarse la explotación los vecinos llegaban al millar, al finalizar, en los años 60, el poblado estaba abandonado. Hoy, al igual que la explotaciones , son sólo testigos silenciosos del pasado. En una de esta minas abandonadas y sus alrededores se rodaron escena de Indiana Jones.

  • 02Ene
    Categories: General Comments: 5
    Atardecer en el lago

    Clik en la foto para ampliarla - Click to see a larger version

    Cámara Canon EOS-5D MKII
    Abertura f13
    Exposición 95sg
    Objetivo Canon EF 16-35/2.8 L USM.
    Longitud focal 22mm
    Modo Manual con tripode.
    Medición Puntual. Panoramica de 2tomas horizontales.
    ISO 200
    Calidad JPEG.

    Esta tarde de viernes, 2 de enero, se me apetecía salir a sacar alguna foto y dar un paseo con mi perro, (un labrador que se llama Luca). Cundo sali a la puerta de mi casa vi que lloviznaba. Tras dudarlo unos instantes me decidí, volví por el “impermeable” de la cámara y me fui a éste lago que está cerca de donde vivo. Tras caerme una lluvia fina, pero constante, me volví a casa a revelar, con la sorpresa que el modo estaba en JPEG.  Bueno, me dije, vamos a ver que dan de sí los los 21 Mgpx de la 5DMKII.

    Que tengais un feliz 2009.